No suelo fijarme en los contadores de los blogs, pero curiosamente, hace ya unos meses, comprobé asombrado que era el visitante 12345 del de mi amiga Alba Galán, el 1234 en el blog de Werty, el 8008 en el de Alfonso Baro y el 150000 del mío propio. Cifras curiosas... ¿Casualidad?... Lo más raro de todo es que me diera cuenta.
Tengo fijación por los números, una fijación instintiva. Sonrío cuando veo una matrícula capicúa, me palpita el corazón un poco más rápido de lo normal con el número 7 y, en los hoteles, si nos dan a elegir varias habitaciones entre los compañeros de grupo, prefiero secretamente siempre las impares.
El número 206, lo vea donde lo vea escrito, me trae a la memoria un poema de Daniel Casado. El 203, una vieja canción del grupo La Frontera. El 22, al Dúo Sacapuntas y, el 23, a Michael Jordan. El número 100 no me gusta, pero el 99 y el 101 me encantan. También tengo predilección por el 17, el 69 y el 77, cada cual por muy distintas razones. Suelo simpatizar con la canción número 4 de cada disco y con el poema número 2 de cada libro. Es una tontería, lo sé, pero también las tonterías forman parte de lo real inconsciente.
Tengo fijación por los números, pero no muy buena memoria para ellos. No olvido jamás una cara ni un nombre, pero las fechas, las direcciones postales y los teléfonos prefiero apuntarlos antes que memorizarlos. Con las horas también soy algo maniático. Me gustan las 20:20 y las 13: 13, me gustan las 12 en punto de la mañana y las 12 en punto de la noche, pero no soporto ni las 4 de la tarde ni las 4 de la madrugada.
El número 3, cuando va en solitario, lo proyecto de color rosa en mi imaginación y el 8, cuando no acompaña a otros números, lo veo amarillo. Creo que el 3 y el 8 no me gustan demasiado porque el rosa y el amarillo no me gustan demasiado. Todo va unido. La sinestesia en este particular es asombrosa y absurda, lo sé. Y, como buen existencialista, lo asombroso me interesa, pero lo absurdo me interesa más aún, pues me acerca al sentido incoherente de mi propio origen como hombre.
Tengo fijación por los números, no tanta como por las letras, pero sí de una forma menos razonable y más atávica en cuanto a las sensaciones que en mí producen. El 9, por ejemplo, no me dice nada. El 42 me trae a la memoria a José Hierro e, inevitablemente, a “La belleza del pájaro”, el último de los poemas que engrosaron mi primer poemario. El 6 me recuerda a mi casa y el 14 a mi padre. El 61, a Bob Dylan. El 21, a Neruda. El 40, a la radio de mala calidad. El 2000 me desilusiona y el 3000 me deslumbra. Todos tenemos cifras que nos describen y cifras que nos conmueven indescriptiblemente.
En el internado me marcaron con el número 483. Todavía tengo impresa alguna ropa de cama, algunas toallas y algunas prendas de la época con ese número en hilo azul y rojo. En el equipo de futbol primero jugué con el 5 y luego con el 10, casualmente son los dos mismos números de mis rincones de campamento. El 10 siempre irá unido a Maradona y, de paso, a mi primer apellido. El 5 aparece en verde en mis pensamientos fugaces, pero torna en azul si lo pienso durante más de tres segundos.
Tengo fijación por los números. Quizá no es fijación, sino simple atracción o extraña conexión. El genio matemático londinense Daniel Tammet supo explicar este hecho al resto de la comunidad científica con bastante precisión, pero muy pocos supieron comprenderlo. Yo, hombre de letras, ni siquiera me tomaré el esfuerzo de intentarlo más allá de esta humilde actualización de blog.
Tengo fijación por los números. Sin embargo, algunas cifras (como las notas que los profesores me otorgaban, los horarios que mis padres me autorizaban, el sueldo que podría ganar a fin de mes si no me dedicara al arte o las edad de mis amigos y mis amantes con respecto a la mía) no me han interesado casi nunca.


22 comentarios:
Son las 7:57 horas y soy la lectora número 1 que escribe en tu blog en el día de hoy...
Hoy es 9 de agosto, y han pasado ya diez meses desde que te conocí,que curiosamente fue el día 9 de octubre...
Es temprano, tengo sueño y calor.. circunstancias que han pasado a un segundo plano con un simple clic Locura Ordinaria, pues me han despertado un sinfín de números, que por raro que parezca, me han hecho esbozar mi primera sonrisa del día: eres un verdadero crack!!
Y continuando con los números, me queda decirte que el placer que siento cada lunes leyéndote, lleva el número infinito...
(Ah, y yo también tengo predilección por el número 69.. jaja)
Besos, estos son incontables!!
:-)
Los numeros, están relacionados con todas y cada una de las cosas que nos suceden en la vida. Fechas, teléfonos, direcciones..... Me ha gustado tu entrada. Buenos días
Y yo soy la lectora y comentarista numero 3, el numero que no te gusta.
A mi por lo general, los numeros me gustan todos, sobre todo si no son rojos, y el cero a la derecha me encanta pues redondea maravillosamente el numero de la izquierda y cuantos más ceros mejor, más me gusta. Y mi numero preferido es el 7 aunque el 9 me fascina porque es el unico numero que da vida a otro numero (9+1)=10, magnificencia de grandes le llamaban los pitagóricos.
Dices que el rosa y el amarillo no te gusta, sin embargo, ¿viste una pelicula muy antigua que tenia por titulo "Del rosa al amarillo", preciosa, entrañable, desde entonces estos dos colores me gustan como combinan y lo que significan.
Vamos que podia estar hablando de números, pero prefiero volver a leer tu post de hoy pues me ha encantado. Felicidades.
Un abrazo
Leyendo tu blog me he dado cuenta de que no soy la única que ve los números de colores o incluso las letras. Para mí el tres es rojo y el ocho azul. Además suelo simpatizar con la canción número seis, de color verde. :D
(Donde habitan las palabras, los números son ocupas)
Madre mía si soy el cinco... pos ya sabes.
Un 8 en verde es lo máximo, me da energía, toda mi vida está rodeada de ochos y doces, no sé el motivo antes me preocupaba un poco pero ya no hago caso.
Yo también tuve un 147 bordado en sábanas, servilletas, toallas...
Jái!!
9 fueron las veces que te supliqué bajo la lluvia,
8, los aullidos de aquel asesino,
7, las mañanas de niebla que te contemplaron desnuda,
6, las lágrimas que derramaste en aquella cuneta,
5, las sillas de aquel tanatorio,
4, los besos que nos dimos antes de volar,
3, la forma encarnada de tus labios curvilíneos, sangrantes,
2, las manos entrelazadas en una conversación eterna,
1, la metáfora de lo que fuimos ayer.
0, el recuerdo fatuo de un rostro difuminado en la rueda de la existencia.
Cifras que ocultan una imposibilidad ontológica:
calibrar el mundo en función de sus asistentes.
101110011100111... podría contestarte en codigo binario...
me ha encantado la entrada, tus divagaciones son asombrosas siempre...
espero no te ocurra como a Jim Carrey en la peli esa de 23...
Un fuerte abrazo amigo Jose
(estoy de acuerdo que lo menos importantes son los numeros en las edades de amigos y amantes...)
Una entrada sin desperdicio Jose, tanto por lo consciente del tema como por lo inconsciente de analizarlo. Y muy buena también la frase de la semana. Un abrazo grande, volveré a leerte a partir de septiembre, que me voy de vacaciones! XD
Con esto de los números me gusta ser más simple y contar como mucho, los días que me quedan hasta el viernes, para comenzar mis vacaciones. No obstante, me gustó mucho tu entrada y más la frase de la semana.
Un abrazo
Tienes que ver "La elegancia del erizo", te va a flipar...
Jose, creo que no soy la única que ha quedado eclipsada con esta entrada. Magnífica!
Leyéndote, me he percatado de que estoy más unida y más obsesionada con según qué números de lo que creía. Pero cierto es que están íntimamente relacionados, mucho más de lo que pensamos, incluso con el gesto más banal de cada día.
Comparto con Miguel la recomendación de "La elegancia del erizo". No he visto la película, pero el libro me resultó estupendo.
Por cierto, el 4 y el 20 son mis favoritos :)
Muá!
hay genialidad en tus palabras maestro. mis números son el 2 y el 7, y ambos los veo en azul.
jajajajajajajajajajajajaja cada día me sorprendes más con tu forma de ver el mundo jose. yo no veo los números de colores, si acaso en gris o negro, pero me encantaría verlos.
Muy chula la entrada, creo q todos tenemos fijación por ciertos números, el mio es el 7 y de forma especial el 47 o 74... y eso que el 4 no me gusta nada. Yo tb llevé, en mi camiseta, primero el 5 y luego el 10 pero en el equipo de baloncesto del cole jeje Nunca olvido las caras, pero nombres, fechas y teléfonos ufff imposible!! Me flipó lo de ver los números de colores! yo quieroooo!! jejje besitos, josete
me quedé con la curiosidad de ver el número de visita q hacia en tu blog y volvi a entrar... 174777... me gusta :)
iiiiiiiiiiiiiiiih!! qué chorrada más tremebunda y compartida querido compañero! Esto es algo de lo que conscientemente somos unos incoscientes, o al reves, ya que `el orden de los factores no altera el producto!´ jajaja! jajajaja!
Los numeros.. pero no será lo mismo, decir 10 enojazos que 50 pataletas ? Decir vente que veinte que te cuente ? cuarenta de fiebre que CARRENTE´ o en números rojos ? ..........
Pero que chorrada más acertada. Estamos más unidos, más iluminados, más mayores - que sean números esta vez que no sean velas pardiez! -, más ilusos o menos inteligentes....por un numero´; y también mas alejados, más frios, más misteriosos; ..... en definité gracias a ellos somos más reales, más prácticos, y maaas mágicos.
Recibe un fuerte abrazo amigo.
Jo, pues a mí me gusta el 3. Siempre fui el 3 de número de lista. Es redondito y a la de tres siempre se cumplen los deseos. Piénsatelo...
Es curioso si, la verdad que todos tenemos fijacion con algo, y con algunos numeros en particular tambien...
Besitos de caramelo
Me fascina la numerología aunque no sea un "creyente" fervoroso. El mundo, el universo, la realidad, todo... ¡hasta la música, la poesía y la pintura!... es traducible a números.
Compartimos esta fascinación.
yo no olvido el día 16 de cada mes, ni lo olvido ni lo quiero olvidar..fue un dia especial que lo compartí con una de las personas más importante de mi vida
Hay fechas que no se olvidan, aunque yo soy un desastre para los números
Jamás podré olidar ese rincón Díez ;)
No crees que te faltó mencionar un número?No sé si es de los que te gustan o no,de los que relacionas con algo...,pero si sé que forma parte de tus canciones:TRECE.
Un abrazo.
Alicia
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