15 de noviembre
Descargo en el mp3 el último disco de Kiko Veneno, un artista que nunca me deja indiferente. Salgo a escucharlo por la calle, mientras paseo. Hay canciones que se comprenden mejor en contacto con el mundo, con la gente, con los ruidos de la ciudad.
Badajoz me gusta especialmente en esta época del año. A la sombra hace frío, pero al sol hay magia. Un grupo de estudiantes ríe a carcajadas en una parada de autobuses, tres señoras dialogan en la puerta del supermercado sobre el alto precio de la carne, un cuponero hace pareados con el número siete, dos taxistas comparten tabaco aprovechando un semáforo en rojo.
Me pone algo nostálgico la tercera pista del disco, la que le da título: “Dice la gente”. Mis pasos van al ritmo de su melodía, con un poco de flamenco y otro poco de metafísica. Subo desde el centro a la Plaza Alta, pasando por la cafetería que acaba de abrir mi amigo Floren. Me paro a charlar con unos y con otros. Hay más sabiduría en la calle que en las bibliotecas.
El lunes, al contrario de la mayor parte de la gente, es para mí el día libre de la semana.
16 de noviembre
Mi padre me telefonea para darme una buena noticia. El flamenco ha sido declarado hoy, por decreto de la Unesco, en Nairobi, patrimonio inmaterial de la humanidad. Andalucía, Extremadura y Murcia son las tres regiones que más han favorecido esta causa histórica dentro de la música y el arte de nuestro país.
Lo que mi padre y yo no comprendemos del todo es cómo se ha tardado tanto en hacer oficial una propuesta tan consabida desde las últimas décadas del siglo pasado, con artistas como Camarón de la Isla, Manolo Sanlúcar, Lola Flores o Paco de Lucía entre las personalidades españolas más reconocidos a nivel mundial. El propio Paco de Lucía se pregunta exactamente lo mismo en una entrevista que le hacen en las noticias de Radio Nacional.
Tengo la sensación de que, en un futuro no muy lejano, España dejará de ser la España que hoy día conocemos, pero el flamenco seguirá siendo siempre el mismo flamenco, tal vez nuestra seña de identidad más admirada y respetada en otras culturas.
17 de noviembre
Me sorprende que algunas tiendas de chinos ya han sacado a la calle los primeros árboles de navidad. Y no lo hacen por devoción festiva, por supuesto, sino para ser los primeros en venderlos. Imitan a los chopos enanos, pero son de plástico y les cuelgan bolas y cintas de un resplandor artificial y triste.
Los chinos son los primeros en todo si se trata de inventar, de imitar y de comerciar. Sin que nos demos cuenta están colonizando nuestro mercado, sobre todo a nivel de multitiendas. Pronto conseguirán que dejemos de lado nuestra clásica tradición navideña, mitad cristiana y mitad norteamericana, y empecemos a adoptar sus esperpénticas simbologías de fin de año, por mucho que ellos lo celebren en febrero.
Creo que es antinatural adelantar cada vez más la navidad, para provecho de comerciantes y tenderos, sin embargo me alegra pasar por San Andrés y escuchar en el interior de una cochera el ensayo de una murga, a falta de tres meses para los carnavales.
18 de noviembre
Llevaba varios meses sin pisar el Corte Inglés, pero hoy me toca devolver unas camisas que le hemos comprado a mi padre por su cumpleaños. Su enorme edificio, erigido en amparo del consumismo más cacareado del mapa extremeño, se ha convertido desde hace unos años en el centro geográfico de Badajoz y, de paso, en el núcleo de peregrinaje comercial por excelencia para españoles y portugueses a ambos lados de la raya.
Hay muchas cosas que no me gustan de esta cadena de macrotiendas, y nunca lo he ocultado, sin embargo, paradójicamente, caigo en la cuenta de que debo ser de las pocas personas de la ciudad a las que el bendito y maldito Corte Inglés le ha supuesto más beneficios que gastos, pues casi nunca les compro nada, pero nuestros discos y mis libros se venden más caros allí que en ningún otro sitio y, en ambos casos, se me ha ofrecido la posibilidad de presentarlos bajo su patrocinio. Cosas de los distribuidores, no mías, por supuesto.
Me resulta extraño, una vez más, formar parte públicamente de algo de lo que no formo parte personalmente. Si no fuera por la simpatía de su director comercial, Miguel Luna, y la belleza timorata de algunas de sus dependientas, transitar entre tanto artículo, tanto expositor y tanta escalera mecánica se me haría imposible.
19 de noviembre:
Viajo a Madrid con mis compañeros Carlos y Miguel. Nos acompaña Isa, la novia de Carlos, a la que maltratamos sin miramientos sus delicados tímpanos de gustos pop con el último disco de Los Delinqüentes y Tomasito.
Nos entrevistan en la COPE, en el programa de deportes “El partido de las 12”. Uno de sus redactores, Jesús, y uno de sus presentadores, Joseba, son seguidores declarados del grupo y siempre que les queda tiempo para un espacio musical pinchan alguna de nuestras canciones, sobre todo “A tu lado” y “Trece”, las mismas que nos invitan a cantar en directo.
Desde el Desván del duende agradecemos infinitamente este apoyo, pues son muy pocos los programas de radio a nivel nacional que hacen suya nuestra música tan abiertamente. Y lo que más nos sorprende es que sólo les mueve el gusto propio, no las imposiciones de los altos mandatarios de la emisora o los tan habituales intereses de las discográficas a la hora de copar los medios de comunicación (por supuesto, en nuestro caso esto sería imposible pues no tenemos discográfica).
Para celebrar y responder a esa unión amistosa entre música y deporte, hemos hecho una cuña especial para el programa. Podéis escucharla, con el resto de la entrevista, en ESTE enlace.
Fue inolvidable la noche del viernes, con tantos buenos profesionales de la radio y tanta buena gente como allí nos recibió.
20 de noviembre
Concierto en Madrid. Vuelve a ser una fiesta. Casi quinientas personas en la Sala Penelope, compartiendo escenario con Marcos Bayón, un compañero de lujo. Muchas caras amigas, nuevos seguidores llegados desde distintos puntos del país y una voz colectiva de distintos orígenes, pero con un solo acento, el extremeño.
Nos llama la atención especialmente ver el listado de venta de entradas anticipadas a través de internet y comprobar todos los puntos del mapa desde donde la gente ha venido. Málaga, Santander, Pamplona, Alicante, Logroño o Burgos son algunos de los sitios más sorprendentes.
Después del concierto, la amistad y las sorpresas. Desde Grecia me trae mi amiga Theodora una primera edición del poeta Odisseas Elitys. Dos viejos amigos del internado, Javier Hergueta y Luis Enríquez, vienen a verme a la par, y me dan noticias de muchos otros compañeros a los que nuestra música, con el correr de los años, ha vuelto a unir. Noe trae consigo el proyecto de un cortometraje, para el que quiere que le eche una mano con la banda sonora. Yolanda, Carlos y los suyos han venido cargados con sonrisas anchas, abrazos fuertes, pantalones rastafaris y camisetas conmemorativas del inolvidable Womad 2006, en el que tocamos junto a grupos como Muchachito Bombo Infierno, Carmen Paris o los africanos Toumani Diabaté. Pero, además, traen con ellos una gran noticia: Yolanda está embarazada. Si es niño, lo llamarán José Manuel.
21 de noviembre
Domingo de reflexión, como casi todos los domingos. El cuerpo aguanta los últimos 500 kilómetros antes de llegar a nuestro próximo destino. La mente busca el cambio a la vez que repasa letras, inventa melodías y fantasea con un tercer disco que cada vez está más cerca.
Por delante, la conjetura de las seis ciudades donde actuaremos en los próximos doce días: Granollers, Tarrasa, Lérida, Córdoba, Cádiz y Sevilla, por este orden.
Falta menos de un mes para que este blog cumpla 5 años de vida y siento que va siendo hora de darme un descanso. Muy pronto tendremos nueva web en el grupo. Por mi parte, entre concierto y concierto, he comenzado a diseñar un nuevo blog personal, exclusivamente literario, con idea de tenerlo listo para medidados del mes próximo.
Todo está por descubrir. Todo está por empezar.